Saltar al contenido

Tejiendo Territorio y Vida: la articulación de la tierra,, la salud y el desarrollo rural

Transformar nuestras comunidades exige ir más allá de las soluciones aisladas. Requiere construir redes vivas donde la ciencia aplicada, el bienestar humano y la justicia económica se encuentren en una misma mesa. Bajo esta premisa se llevó a cabo el más reciente Encuentro del Grupo AMEN del mes de julio, una jornada de intercambio y reflexión en la que tres iniciativas inspiradoras compartieron sus trayectorias, desafíos e impactos en el territorio colombiano: FUNDASES, Jacaranda Escuela y APROLECHO.

La jornada inició con la intervención de Milena Salgado Zuluaga, en representación de FUNDASES, quien expuso la trayectoria de casi cuatro décadas de la organización promoviendo la agricultura orgánica y la biotecnología social.

Más allá del laboratorio, la acción de FUNDASES se materializa en la extensión rural técnica a través de la unidad EPSEA, mediante la cual acompañan a más de 1.300 mujeres rurales y familias campesinas en diversas regiones del país. Asimismo, su programa “Colombia sin Basuras” propone un modelo de economía circular enfocado en el aprovechamiento de residuos orgánicos municipales, logrando reducir hasta un $90\%$ el volumen de desechos que llegan a los rellenos sanitarios.

Soledad López García presentó la experiencia de Jacaranda Escuela, un centro de educación no formal centrado en la salud integral, la autonomía personal y el autocuidado colectivo.

Uno de los ejes centrales de la intervención fue la poca visualización del trabajo de cuidado, una labor fundamentalmente femenina que suele traducirse en el síndrome de la cuidadora quemada o agotamiento crónico. Desde Jacaranda Escuela se promueven espacios de pausa, contención emocional y pedagogía del bienestar, integrando herramientas de botánica medicinal, herbolaria y alimentación consciente para restablecer la salud física y mental de las lideresas campesinas y comunitarias.

Otro proyecto destacado es la estrategia de Promoción y Bienestar Menstrual (PMU), orientada a romper tabús y abordar la pobreza menstrual en entornos educativos e institucionales. A través de la educación integral y el uso de plantas medicinales, la Escuela Jacaranda fomenta el autoconocimiento y la reapropiación del propio cuerpo con dignidad y respeto.

El cierre de las exposiciones estuvo a cargo de Ricardo Álvarez, representante de la Asociación de Productores de Leche de Chocontá (APROLECHO), quien compartió cómo la organización comunitaria ha transformado la economía local en Cundinamarca.

APROLECHO nació con el propósito de proteger el trabajo de los pequeños ganaderos frente a las fluctuaciones del mercado y la intermediación abusiva. A través de un modelo asociativo basado en la solidaridad y el apoyo mutuo, la asociación administra un fondo rotativo que otorga estabilidad crediticia a sus asociados y garantiza el pago de un precio justo por su producción.

Este último encuentro dejó claro que el desarrollo sostenible no se alcanza desde un solo sector. En Grupo AMEN reafirmamos nuestro compromiso de seguir siendo un puente de articulación entre estas iniciativas, impulsando redes de colaboración que dignifiquen la vida campesina y fortalezcan el bienestar de nuestras regiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *